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Almohada viscoelástica: qué es, tipos y cómo elegir la tuya

Manos presionando una almohada viscoelástica blanca sobre la cama

Respuesta rápida: una almohada viscoelástica es la que está rellena de espuma de poliuretano que se ablanda con el calor del cuerpo y se amolda a la cabeza y al cuello. Para elegir bien, fíjate en tres cosas: que su altura mantenga tu cabeza alineada con la columna en tu postura habitual, que la medida encaje con tu cama y que la funda sea lavable, porque el núcleo viscoelástico nunca debe meterse en la lavadora.

¿Te ha pasado que cambias de almohada y a la semana vuelves a despertarte con el cuello cargado? Es más común de lo que parece, y casi nunca se debe a que la almohada sea «mala»: lo habitual es que sea la equivocada para tu postura, para tu peso o para la manera en que tu cuerpo acumula calor durante la noche.

La almohada viscoelástica es hoy la opción más popular, y no sin motivo: se adapta con precisión y recupera su forma despacio, de modo que la cabeza queda sostenida sin sensación de rebote. Pero hay versiones muy distintas entre sí, y elegir bien marca la diferencia entre una compra acertada y una almohada guardada en el armario.

Aquí vas a encontrar qué es exactamente este material, qué tipos existen, cómo elegir la tuya según tu postura y tu cama, qué modelos tenemos en Descanlux y cómo lavarla y cuidarla para que te dure.

¿Qué es una almohada viscoelástica y cómo funciona?

Una almohada viscoelástica es aquella cuyo núcleo está hecho de espuma viscoelástica, también llamada espuma de memoria o «memory foam». Se trata de un poliuretano de baja resiliencia, es decir, que recupera su forma de manera lenta, y de celdas abiertas por las que puede circular el aire.

Su rasgo más característico es que reacciona a la temperatura. Según recoge la documentación sobre este material en Wikipedia, la NASA lo desarrolló en 1966 junto al Centro de Investigación Ames para mejorar la seguridad de los cojines de las aeronaves, y décadas después acabó llegando al descanso doméstico. Con el calor corporal la espuma se vuelve más blanda y se moldea a tu cabeza en cuestión de minutos; al retirarla, vuelve despacio a su forma original.

Esto se traduce en dos ventajas claras: reparte la presión en lugar de concentrarla en un punto y mantiene la posición de la cabeza y el cuello sin que tengas que recolocar la almohada cada poco. Y en un inconveniente que conviene conocer: las espumas viscoelásticas tienden a retener calor, un detalle sobre el que volveremos al hablar de los modelos con gel.

¿Qué tipos de almohada viscoelástica existen?

No todas las almohadas viscoelásticas son iguales. Cambian según cómo está dispuesta la espuma, qué añaden para combatir el calor y qué forma tienen. Estos son los tipos que más vas a encontrar:

Tipo Cómo es Encaja con
Viscoelástica en bloque Una sola pieza de espuma, con soporte constante y una forma bien definida. Quien busca un apoyo estable y repetible noche tras noche.
Viscoelástica en copos Espuma triturada en pequeños trozos, más moldeable y que permite más circulación de aire. Quien quiere ajustar la altura o prefiere un tacto más blando y ventilado.
Viscoelástica con gel Incorpora gel en el núcleo o la superficie para aportar sensación de frescor. Quien pasa calor por la noche con la viscoelástica tradicional.
Viscoelástica ergonómica o cervical Perfilada, con distintas alturas o un hueco para el cuello, pensada para mantener la alineación. Quien duerme con molestias cervicales o busca una postura muy guiada.

Almohada viscoelástica con gel: ¿merece la pena?

Es la variante que más preguntas genera, porque ataca el punto flaco del material. El gel está pensado para dispersar el calor y aportar una sensación más fresca al tacto, de modo que la almohada no se «caliente» tanto como una viscoelástica tradicional. Si tu problema es el calor nocturno, es una evolución lógica. Si no sueles pasar calor, la diferencia será más sutil.

¿Cómo elegir tu almohada viscoelástica?

El criterio que de verdad importa es sencillo. La OCU, tras analizar almohadas de varios materiales, concluyó que lo prioritario es que la almohada mantenga la cabeza en una postura correcta en tu posición habitual de sueño, y que el material, por sí solo, no marca diferencias significativas en laboratorio. Dicho de otro modo: una almohada viscoelástica no es mejor por ser viscoelástica, sino cuando se ajusta a ti.

La altura según tu postura

La altura es el factor decisivo, y depende de cómo duermes:

Postura Qué necesita la almohada
De lado Más altura y soporte, para llenar el espacio entre hombro y cuello y mantener la cabeza alineada.
Boca arriba Altura media o baja: la cabeza debe hundirse más y el cuello no ha de quedar forzado hacia delante.
Boca abajo Una almohada baja y blanda, o incluso ninguna, para no arquear el cuello.

Hay un matiz que señala la propia OCU: las viscoelásticas pueden resultar demasiado altas para personas de menor estatura que duermen boca arriba. Si es tu caso, busca una altura moderada y, si puedes, prueba antes de decidir.

La medida, según tu cama

Las almohadas viscoelásticas se fabrican en distintas longitudes. Como orientación, la longitud suele ajustarse al ancho de la cama:

Medida Suele encajar con
70, 75 y 80 cm Una almohada por persona, tanto en camas individuales como en camas de matrimonio con dos almohadas.
90 y 105 cm Camas de 90 a 105 cm de ancho, o quien se mueve mucho y quiere más superficie de apoyo.
120, 135 y 150 cm Una única almohada larga para camas de 120 a 150 cm de ancho.

Frescor, funda y certificaciones

Además de la altura y la medida, merece la pena mirar tres detalles. El primero, el frescor: si tienes calor por la noche, busca gel o fundas con tejidos frescos. El segundo, la funda: la OCU recomienda comprobar que la almohada viscoelástica incluya una funda lavable, porque el núcleo no admite lavadora. Y el tercero, las certificaciones del tejido, como OEKO-TEX® STANDARD 100, que garantiza que el textil ha pasado controles de sustancias nocivas.

¿Cuál es la mejor almohada viscoelástica? Nuestros modelos

No existe una «mejor almohada viscoelástica» para todo el mundo: existe la que encaja con tu postura, tu cama y tu manera de dormir. En Descanlux tenemos tres modelos con núcleo viscoelástico, cada uno pensado para un perfil distinto:

Modelo Qué la distingue Medidas Encaja con
Almohada Visco Gel Núcleo de viscoelástica con gel, malla interior transpirable y funda con tratamiento Visco-Aloe de tacto fresco y suave. Tejidos con certificación OEKO-TEX® STANDARD 100 y tratamiento Sanitized®. 70, 75, 80, 90, 105, 120, 135 y 150 cm Quien duerme de lado o boca arriba y nota calor por la noche.
Almohada Cooler Núcleo de viscoelástica con funda de hilo frío O2XYGEN COOL, pensada para aportar frescor durante toda la noche. 70, 75, 80, 90, 105, 120, 135 y 150 cm Quien busca una almohada técnica con soporte, adaptabilidad y sensación fresca.
Almohada Ergonómica Form Cervical Núcleo viscoelástico perfilado, biposicional con dos alturas, y funda de microfibra transpirable. 60 x 40 cm Quien necesita mantener bien alineados cuello y cabeza o alterna entre varias posturas.

Si el material viscoelástico no te convence, hay una alternativa: la almohada de látex, más elástica y transpirable, mientras que la viscoelástica se adapta más al contorno del cuerpo. Puedes ver toda la gama en la sección de almohadas. Y si dudas entre dos modelos, escríbenos desde la página de contacto: en Descanlux llevamos más de veinte años aconsejando sobre descanso y nos encanta ayudarte a acertar.

¿Cómo lavar y cuidar una almohada viscoelástica?

Aquí está el error más común: meter la almohada viscoelástica en la lavadora. La OCU es tajante: las almohadas viscoelásticas no deben mojarse, porque la espuma absorbe la humedad y no seca bien. Lo que sí puedes hacer es limpiarla por la superficie y lavar la funda. Estos son los pasos que recomienda:

  1. Retira la funda y lávala según las instrucciones de su etiqueta, que pueden variar de un modelo a otro.
  2. Humedece un paño con agua templada y jabón suave y frota con cuidado la superficie de la almohada.
  3. Enjuaga y escurre el paño con frecuencia para que el agua no se filtre al interior de la espuma.
  4. Seca con una toalla y deja la almohada sobre una superficie plana y aireada hasta que esté completamente seca.
  5. Evita la lejía, retorcer la almohada y la limpieza en seco.

La OCU aconseja además lavar la funda protectora cada seis meses y, para mayor comodidad, añadir una funda extra absorbente que puedas lavar con cada cambio de sábanas. En cuanto a la renovación, en nuestra tienda recomendamos cambiar la almohada cada uno o dos años, según el uso y el material.

Preguntas frecuentes

¿Se puede lavar una almohada viscoelástica en la lavadora?

No. La espuma viscoelástica absorbe la humedad y no seca bien, por lo que no debe mojarse. Se limpia por la superficie con un paño húmedo, agua templada y jabón suave, y solo la funda se lava en la lavadora, siguiendo la etiqueta.

¿Las almohadas viscoelásticas dan calor?

Pueden dar más calor que otros materiales, porque la espuma tiende a retener el calor corporal. Por eso existen versiones con gel y fundas de tejido fresco, pensadas para mejorar la sensación térmica durante la noche.

¿Qué almohada viscoelástica es mejor para dormir de lado?

La que ofrezca más altura y un soporte firme pero envolvente, para llenar el espacio entre el hombro y el cuello y mantener la cabeza alineada. Lo más importante es que la altura se ajuste a tu anchura de hombros.

¿Qué medida de almohada viscoelástica necesito?

Depende de tu cama. Las medidas de 70 a 80 cm encajan bien cuando hay una almohada por persona; las de 120 a 150 cm sirven como almohada larga única para camas de matrimonio. Si te mueves mucho al dormir, una medida mayor te dará más superficie de apoyo.

¿Cada cuánto hay que cambiar una almohada viscoelástica?

En Descanlux recomendamos renovarla cada uno o dos años, según el uso y el material. Si notas que ha perdido altura, que no recupera su forma o que te levantas con molestias cervicales, es buena señal de que toca cambiarla.

¿Es mejor una almohada viscoelástica o una de látex?

Ninguna es mejor en términos absolutos. La viscoelástica se adapta más al contorno del cuerpo, mientras que el látex es más elástico y transpirable. Elige según tu postura, tu sensibilidad al calor y la sensación que prefieras al apoyar la cabeza.

Para terminar

Una buena almohada viscoelástica se reconoce por tres cosas: una altura que alinea tu cabeza con la columna, una medida que encaja con tu cama y una funda fácil de lavar. El resto, el gel, el frescor o la forma ergonómica, es cuestión de afinar según tu manera de dormir y lo que más te moleste hoy.

Tómate tu tiempo para elegir y, cuando te falte alguna pieza, cuenta con nosotros: dormir bien lo cambia todo, y a menudo empieza por apoyar bien la cabeza.